Y en toda esta misión siempre quise y deseo aún que vean tu rostro en mi.
Que no importa lo que me suceda yo refleje esa alegría y ese optimismo que nace de la fe inmensa que tengo en que Tú eres un Dios bueno, bondadoso, que cuidas de mi.
SEMANA PREPARATORIA, oración
SEMANA PREPARATORIA, oración, misión y segurida
Antes no sabía qué hacer con mi vida. La vida me llevaba como una hojita por una cañada. Yo como un niño la observaba y era la hojita a la vez. Ahí estaba yo. No había mucho más, salvo un sentido de impotencia ante unas circunstancias poderosas que me guiaban. Sí, una vocecita interior a veces hacía un amague de pronunciarse, de como querer decirme algo, pero yo no le daba mucha oportunidad, me era muy incómodo siquiera un asomo a mi verdad de entonces como hombre impotente y sin voluntad.
Es desde que sigo la voz que escucho cuando oro que me siento seguro. La vida tiene sentido, yo juego un papel, se lo que deseo y tengo un plan para lograrlo, se además que es bueno lo que busco y que sirve a otros. He descubierto mi dignidad y la de otros. De ésto se trata:
Educar una hija.
Tener un negocio.
Servir a mi comunidad.
Mejorar mi hogar.
Estabilidad y progreso económico.
Buenas amistades.
Mantener mi salud física, mental y espiritual.
SEMANA PREPARATORIA, salmo
Salmo 126 (125)Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía que soñábamos:
nuestra boca se llenó de risas
y nuestros labios, de canciones.
Hasta los mismos paganos decían:
“¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!”.
¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros
y estamos rebosantes de alegría!
Cambia, Señor, nuestra suerte
como los torrentes del Négueb!
Los que siembran entre lágrimas
cosecharán entre canciones.
El sembrador va llorando
cuando esparce la semilla,
pero vuelve cantando
cuando trae las gavillas.
¿Y no es precisamente lo que he escrito en mi entradas anteriores? ¿Por qué insisto que no puede ser? Es tan limitante vivir creyendo que no es posible ser tan feliz. Se paga con la duda, con el fatalismo, la negatividad, la tristeza, la desesperanza, el miedo, pero la felicidad persiste e insiste y te das cuenta de que tienes que decir “¡sí, soy feliz y no volveré a dudar de que todo estará bien mientras haga lo que tengo que hacer!”
SEMANA PREPARATORIA, poniéndole acción a la gracia
Estoy sintiendo otra vez esa seguridad de que todo lo que haga como parte de tu voluntad para mi, producirá futos abundantes. Es la certeza de que tú no desilusionas a tus hijos. Lo que prometes lo cumples. Te doy por lo tanto, el sí de la acción constante, incansable, en la misión.
Estoy siendo renovado en mi interior para que mi exterior refleje tu gloria. Puedo casi sentir como entras a mi mente y la bañas de actitudes y pensamientos de fe, optimismo y alegría. Verdaderamente, lo que yo soy es tu creación; lo que otros ven es tu producto, tu obra. Yo sólo me pongo en tus manos y digo sí.
Señor haz de mi lo que quieras.
Confío en Ti.
Se que eres bueno, maravilloso, (extra)ordinario.
No cesas.
Das sin medida.
Tu amor.
SEMANA PREPARATORIA, salmo
Salmo 27El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién temeré?
El Señor es la fortaleza de mi vida;
¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos para
comer mis carnes,
ellos mismos, mis adversarios y mis enemigos,
tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
no temerá mi corazón;
Y aunque contra mí se levante guerra,
yo estaré confiado.
Una cosa he demandado del Señor; ésta buscaré:
que esté yo en la casa del Señor,todos los días de mi vida;
Para contemplar la hermosura del Señor,
y despertarme cada día en su templo;
Porque él me esconderá en su tabernáculoen el día del mal;
me ocultará en lo reservado de su morada,
y sobre una roca me pondrá en alto.
Aún ahora él levanta mi cabeza,
sobre mis enemigos en derredor de mí.
Por tanto ofreceré en su morada sacrificios de júbilo;
cantaré y tañeré al Señor.
Escucha, oh Señor, mi voz cuando a ti clamo;
ten misericordia de mí y respóndeme.
Tú hablas en mi corazón y dices: “Busca mi rostro”.
Tu rostro buscaré, oh Señor.
No escondas tu rostro de mí;
no apartes con ira a tu siervo.
Mi ayuda has sido; no me deseches;
no me desampares, oh Dios de mi salvación.
Aunque mi padre y mi madre me desamparen,
aun con todo el Señor me recogerá.
Enséñame, oh Señor, tu camino;
guíame por senda llana a causa de mis enemigos.
No me entregues al rencor de mis adversarios,
porque se han levantado contra mí testigos falsos;
y también los que respiran maldad.
Hubiera yo desmayado si no creyese
que tengo de ver la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.Aguarda al Señor;
esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
sí, aguarda al Señor.
SEMANA PREPARATORIA, creer en algo más
Y ese “quizas funcione ésto de creer en algo mayor que yo”, fuera de mi, que ni veo, ni siento y lo cual no creo a pesar de que desde pequeño lo conocía, fue una revolución para mi. Todos mis esquemas, mis paradigmas, estaban bajo juicio, examen, a causa de este nuevo fundamento de vida, uno que llamaban entonces “poder superior”.
Entonces aprendí a orar. Recuerdo leer sobre lo de detener tus pensamientos y percibir el espacio entre ellos. Me ponía muy tenso cuando trataba de hacerlo. Y qué de aquello de respirar correctamente, con el abdomen. Sufría. Sin embargo, algo pude encontrar y fue como una paz tras toda mi actividad mental y corporal, un remanso donde me gustaba tirarme a descansar.
Mis deseos íntimos, mis temores, mis alegrías y anhelos agitaban aquel espacio neutro. Una vez trascendida mi cotidianidad llegaba a un canvas donde se dibujaba mi interioridad. Alli vi cómo había llegado a ser, quién era y qué deseaba. Si quería sanar, sólo tenía que actuar a partir de ese concimiento íntimo. Poquito a poquito hice algunos cambios en mi vida. Mi vida se conformó a partir de mi oración y los resultados fueron maravillosos.Fui y soy feliz, aunque a veces dude.
Cómo no tener sed de ti, Señor.
SEMANA PREPARATORIA, oración de ganas
Hay mucho de mi vida que se con certeza que es misión, vocación, pleno seguimiento de tu huella, de tu marca en mi. Ya antes, en Ejercicios previos habíamos diálogado, conversado y en este ir y venir pude tantear y luego conocer qué deseabas para mi en lo rutinario, en lo cotidiano. Y hoy me pregunto, ¿cómo reflejo una actitud de confianza en ti cuando actualizo tu deseo para mi?
Querido Señor, dame una acción segura, esperanzada. Permíteme actuar con ganas, con compromiso, con ilusión, alégremente. Déjame saber que todo lo que hago, que es tuyo y porque es tuyo, indudáblente producirá fruto. Que por eso desee cuidarme y atenderme para estar super bien porque soy parte importante de tu designio; que por eso desee trabajar mucho y según tu plan, porque producirá frutos abundantes; que por eso cuide de mi hija porque tienes grandes planes para ella; que por ello atienda mis amistades porque los has puesto a mi cuidado y yo al de ellos; que por eso ame decidamente porque el amor es siempre tuyo. En fin, que deseo me concedas el deseo de actuar como tu hijo sabiendo que me lo concederás porque es tu deseo para mi que lo desee con ganas.
Semana Preparatoria, oración de entrega
Señor, permíteme entrar a estos Ejercicios esperando grandes regalos de ti. Permíteme confiar plenamente en tu bondad y deseo de bienestar para mi. Dame la certeza de creer que si me creaste fue con la intención más profunda de hacerme felíz. Ayúdame a encontrar ese deseo tuyo que está inscrito en mi y entonces, que ante él, pueda postrarme, contemplarlo y entenderlo hasta el punto que pueda figurar, delinear, trazar, una vida para mi según tu la deseaste para mi. Luego, dame la gracia de replantear mi vida afin a tu plan para de ese modo gozar de tus abundancia, de tu brillo y plenitud.
G. te quiero mucho. quiero estar en el alto cuadro de honor.