PRIMERA SEMANA, entre la misión y la complacencia

Esto es como forzar una puerta. Sientes que exponer tu vida a estas preguntas produce el mismo chirrido, requiere la misma fortaleza, impone la misma resistencia y algo se quiebra, mucho se tensa y definitivamente no se siente bien.

Es fácil de palabras poner la vida en tus manos Señor. De hecho, es algo muy distinto. El desapego (indiferencia) es casi contra natura. Si no fuera porque sé que algo muy superior me espera, no pasaba por ésto. Pero tengo tanta confianza en esta vocecita que has colocado dentro de mi, que me pongo a su disposición, deseo escucharla, atenderla, cultivarla para con mucha certidumbre dar en el blanco, acertar la marca, donde reside mi felicidad y tu gloria.

Me duele cambiar de residencia; también pedir la custodia de mi hija; revisar mi relación con B., ni se diga; hacer lo que tengo que hacer en mi trabajo y lo del ejercicio y la dieta… Sería tan fácil seguir como estoy complacientemente pero después viene la factura del dolor, la cuenta que te pasa la vida por no hacer lo que tenías que hacer.

Así que entre la esperanza de la felicidad y el miedo al dolor me muevo yo, hoy.

Publicado en on Marzo 10, 2007 at 1:14 pm Comentarios (0)
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PRIMERA SEMANA, misión

Voy a hacer espacio para mi libro y mi decanso. El libro que comencé hace unos diez años es parte esencial de mi vocación y hace mucho que no escribo, volveré a hacerlo. De jueves a domingo escribiré unas horas cada día.

Iré a la playa. Vivo en una isla del Caribe y nunca voy. Para mi ocio, esa es la mejor manera de descansar, tirado al sol con un buen libro frente al mar.

Y la pregunta es, ¿me ayudan estas cosas a mi fin? ¿hago con ellas reverencia, alabanza y sirvo a Dios? ¿Es mi trabajo algo que hace ésto? Y, ¿mi relación con mi hija? y ¿con B? Y, ¿mis ejercicios, dieta y actitudes? ¿Es mi vida un canto de alabanza?

¿Qué tengo que dejar? ¿Qué tengo que asumir? ¿Qué revisar?

¿Pongo mi vida entera a Tu disposición?

Publicado en on Marzo 9, 2007 at 9:06 am Comentarios (0)
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PRIMERA SEMANA, misión y trabajo

Alabar, reverenciar y servir a Dios y mediante eso, salvar mi alma…, dice Ignacio en los Ejercicios. No se de que otra manera hacerlo sino consagrándome a ti en actos que digan lo grande que eres, lo venerable…

Y no termino de entender, por qué siempre mi trabajo es protagonista en tu llamada. ¿Qué tu ves en ese servicio a la comunidad que te parece tan importante? A veces el trabajo me es tan ingrato, anónimo, sin respuesta, mudo digamos; doy y doy qué recibo sino es silencio.

Y luego siempre me propones el cuidado de mi persona como prioridad. Ejercicios, dieta y actitudes correctas, combinado con buenas relaciones e ingresos suficientes, en fin un estilo de vida de salud total.

Mi hija siempre sigue en tercera posición. Tengo que estar bien y ser capaz de proveer para ella me dices.

Mi libertad es esencial.

Tengo esta imagen de mi en movimiento. Me persigue como la mordida de un animal que se ha pegado a mi y no me suelta. Es mi vida haciendo incesable, incansable, alegre, seguro por Ti, para mi. Se para donde voy, conozco mi destino, veo mis ganancias físicas, emocionales, espirituales y materiales. Me veo bien, atractivo, reflejo una luz que no es propia (eso debe quedar claro o generar el deseo de saber qué es eso que tengo, soy un imán. Apunto a Ti.

Publicado en on Marzo 7, 2007 at 12:10 pm Comentarios (0)
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PRIMERA SEMANA, misión, felicidad y plenitud

Hoy, mucha consolación. Estoy muy claro de que es mi plenitud donde reside Tu gloria. Sin embargo, es una plenitud que no es necesariamente la del mundo, la que éste valora. Porque no se trata de querer lo que el mundo, desea sino lo que Tú deseas para mi concretamente, como individuo único e irrepetible. Es en esa singularidad, en ese llamado individual, en esa plenitud única mia, que Tú te glorificas. ¡Así de mucho me quieres! Haces la felicidad a la medida.

Por eso es que mi trabajo, mi familia, mi hija, mis amistades, mi relación, mi salud, mis actitudes, mi dieta, mis ejercicios… son tan importantes. Porque Tú me has comunicado que es en ellas que reside mi misión, mi vocación. Tengo un llamado a vertirme en esas cosas. De eso depende mi vida y tu gloria.

Esto me estimula a enviar la próxima edicición del boletín comunitario que produzco, también a volver a hacer ejercicio y a trabajar con más ánimo. ¡Es lo mejor para mi!

Publicado en on Marzo 6, 2007 at 10:29 am Comentarios (0)
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SEMANA PREPARATORIA, oración, misión y segurida

Antes no sabía qué hacer con mi vida. La vida me llevaba como una hojita por una cañada. Yo como un niño la observaba y era la hojita a la vez. Ahí estaba yo. No había mucho más, salvo un sentido de impotencia ante unas circunstancias poderosas que me guiaban. Sí, una vocecita interior a veces hacía un amague de pronunciarse, de como querer decirme algo, pero yo no le daba mucha oportunidad, me era muy incómodo siquiera un asomo a mi verdad de entonces como hombre impotente y sin voluntad.

Es desde que sigo la voz que escucho cuando oro que me siento seguro. La vida tiene sentido, yo juego un papel, se lo que deseo y tengo un plan para lograrlo, se además que es bueno lo que busco y que sirve a otros. He descubierto mi dignidad y la de otros. De ésto se trata:

Educar una hija.
Tener un negocio.
Servir a mi comunidad.
Mejorar mi hogar.
Estabilidad y progreso económico.
Buenas amistades.
Mantener mi salud física, mental y espiritual.

Publicado en on Febrero 21, 2007 at 12:05 pm Comentarios (0)
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SEMANA PREPARATORIA, cumples tus promesas

Algo que me conmueve es este sentimiento de que una vez eres fiel, todo es para ti. Cuando pasé por aquellos años dificílicimos de matrimonio con V. pensaba que había sido condenado a la cruz y que todo era sacrificio y dolor. Sí, cierto es que estaba dispuesto a dar la vida por otro, sí quería con todas mis ganas que ella tuviera vida y en abundancia pero, ¡cómo me dolía todo aquello!

Cuando me divorcié me sentí liberado. En algunos momentos pensé que había fracasado pero al ver todo lo que V. y su familia habían cambiado, veía que no, que mi sacrificio había sido útil. Pero no pasaba de ahí. Quedé extenuado y un poco triste.

Desde un momento en adelante comencé a sentir que había sido fiel a la llamada y que ya no se me volvería a pedir algo como aquello, tan doloroso. Sentí, que por mi fidelidad, desde entonces en adelante, “todo sería para mi”. Era como esta única recompensa que le está guardada a los que “lo siguen”. Y pues, no se qué decir salvo que así ha sido, que vivo extraordinariamente feliz.

Publicado en on Febrero 17, 2007 at 8:55 pm Comentarios (0)
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