Descansa. Espera. Entrar con ese ánimo a estos Ejercicios. De eso se trata el prepararme. Tener un actitud de saber que voy a recibir abundantemente y bueno. Se trata de que el Señor no es el único que actúa aquí, que de mi se requiere una acción decidida, un optimismo terco, una alegría segura. Y llegado aquí, le pido esas actitudes porque a la larga, dependo de El hasta para depender de El.