Estoy sintiendo otra vez esa seguridad de que todo lo que haga como parte de tu voluntad para mi, producirá futos abundantes. Es la certeza de que tú no desilusionas a tus hijos. Lo que prometes lo cumples. Te doy por lo tanto, el sí de la acción constante, incansable, en la misión.
Estoy siendo renovado en mi interior para que mi exterior refleje tu gloria. Puedo casi sentir como entras a mi mente y la bañas de actitudes y pensamientos de fe, optimismo y alegría. Verdaderamente, lo que yo soy es tu creación; lo que otros ven es tu producto, tu obra. Yo sólo me pongo en tus manos y digo sí.
Señor haz de mi lo que quieras.
Confío en Ti.
Se que eres bueno, maravilloso, (extra)ordinario.
No cesas.
Das sin medida.
Tu amor.