Tengo una tristeza brutal. Esta mañana siento que no vale la pena, que estoy cansado de luchar, que no ha sido más que lucha desde que comencé en recuperación, que todo lo que he logrado en par de años se está desplomando, que asi no sirve… Me siento solo, agobiado, sobrecogido…. Me da pena mi hija y B., estoy molesto con mi familia, estoy harto de mi… Hasta las soluciones me duelen porque las veo parciales… Quiero rendirme..
Por otra parte pienso en tu presencia contínua y constante en todo, en lo maravlloso que eres.. Cada ser es una faceta tuya
Y tengo deseos de llorar pues el contraste es inmenso entre tu gloria y mi desastre.
En mi Plan 2008 (que estoy enmendando porque lo veo ateo) voy a compartir el amor y eso es evangelizar. Si algo he recibido de Ti, Señor, es éso., un amor que se expresa en paciencia, escucha, compartir, guiar, orientar… y es eso lo que daré mediante mi boletín, mis visitas, llamadas, también mi vulnerabilidad, mi miedo, mi grandeza, mi seguridad…
¿Y qué te voy a dar yo a ti? Tengo muchos problemas económicos, mi salud está descuidada, mi casa desprovista, mi actitud está jodida…
Te puedo dar mi fe en ti, mi perseverancia, mi gratitud, mi alegría…