Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde… y se marchó a un pais lejano… y comenzó a pasar necesidad… Y entrando en si mismo se dijo: …Me levantaré, e ire a mi padre…
Cuántas veces tomaré tus dones en mis manos, sólo para desperdiciarlos y volver a Ti. Porque sólo bajo Tu guía puedo hacer buen uso de ellos. Porque nadie sabe qué me conviene como lo sabes Tú.
Hoy puedo ver como deseo ayuda para criar a mi hija. En mi relación de pareja eso es primordial, reconozco que solo no puedo, se me hace difícil, no doy para tanto. Me siento extenuado a veces y curiosamente, para estar bien con ella, mi hija, necesito ayuda con ella.
Dios mio, Tu si que eres inmensamente grande. Verdaderamente nos guías como niños. Porque niños somos ante tu sabiduría. Así me vas revelando mi vida…