Todo con el espíritu de Jesús. Jesús alegre, maravillado por la abundancia de la creación, consciente de la gracia tan inmensa que es vivir, por el Amor incondicional que está en la base. Jesús justo, indignado por el pecado, la injusticia, consciente de la condición estructural del mismo. Jesús pobre, compañero de los desechados, de los sin-nombre. Jesús hombre que se cansa, suda, sufre, come. Jesús orante, activo, incansable. Jesús amigo. Jesús vida.
SEGUNDA SEMANA REVISION 4D.
Ya veo por qué temía al comienzo de los Ejercicios. Me dolió ver la realidad, que estaba desorientado. Hoy sin embargo siento alegría. ¡Es tan y tan bueno enmendar! Se siente mucho mejor, más satisface, enfocarse en lo que uno ha sido llamado a hacer.
- Relaciones (hija, pareja, familia, amistades, comunidad)
- Cuidado personal (actitud, salud, ocio)
- Trabajo/Finanzas
Los resultados son tuyos, Señor.
* Aunque es lo mismo en lo que enfoco, siento que no es igual. Vuelvo con más entrega, mayor capacidad. Recibiré sin duda una alegría grande también.
SEGUNDA SEMANA REVISION 4C.
Hacer lo que hay que hacer, decía. En mi caso, mi hija y mi relación son lo primero. Luego vienen mis amistades. En un tercer lugar, mi comunidad. Servir a estas tres áreas es mi sentido en la vida.
No puedo atender mis prioridades si no tengo salud y buena actitud. Sin dinero tampoco puedo hacer mucho, todo cuesta. Así que para servir tengo que cuidarme y trabajar. Pero hay un peligro: estas cosas pueden ocuparme hasta que olvide que ellas son medios para un fin.
Mi descuido fue ese. El fin fue sustituido por los medios. Y luego, como los medios no me llenan, los descuidé también.
Estos Ejercicios comienzan a revelar su propósito, mi reajuste.
SEGUNDA SEMANA REVISION 4B.
La entrada anterior fue una gran lección. Hay cosas que yo aporto y otras que son exclusivamente del Señor. Cuando hecho una mirada hacia atrás veo que yo aporté mi ejercicio, mi dieta, mi salud, mi actitud positiva y perseverante, el separar un espacio exclusivo para mi hija y mi descanso, el desarrollar mi negocio, el cuidado de mi hogar… Todo ésto lo hice porque lo tenía que hacer, sentí que era mi vocación cuidarme para cuidar o más bien, darme.
El Señor aportó resultados sorprendentes. Sobre todo me regaló una alegría extraordinaria. Descubrí entonces que el Señor cumple lo que promete, que efectivamente el Reino ya está aquí, que sólo hay que hacer lo que nos toca. La consecuencia de la obediencia a la vocación es la sanación por el reino.
¿Qué ha sucedido entonces? Creo que en cierto modo me torné descuidado. Que también presumí que los resultados eran mios y ese poco de grandeza me alejó de lo más importante, de la base, de la humildad y la gratitud. Me enfoqué en los resultados y dejé de hacer lo básico, lo que soy llamado a hacer.
SEGUNDA SEMANA REVISION 4A.
Ultimamente no me siento bien. En todas las áreas de mi vida tengo problemas. Anoche hasta con mi hija tuve un encontronazo. Hoy me levanté con deseos de hacer lo que me venga en gana. Quiero reafirmar mis más profundos motivos. Haciéndolo caigo en cuenta de que de eso mismo se estan tratando estos Ejercicios.
Hace cinco años toqué fondo con mi relación de pareja. Recuerdo que decidí por primera vez en mi vida quizás, atender lo que verdaderamente sentía y no lo que me veía obligado a hacer. Mi vida se clarificó mucho entonces. Mi prioridad era mi hija y mis relaciones, pero para estar bien con ellas descubrí, tenía que estar bien conmigo y con mi negocio. Fue así que llegué a lo de trabajar para mi comunidad, que puse límites claros en mi relación con mi ex, que comencé a hacer ejercicios y que tomé una actitud positiva.
Estoy en el mismo lugar que hace cinco años. Estos Ejercicios me han vuelto al origen. He de redefinir mis prioridades.
El amor propio como la base de todo fue mi gran sorpresa. Si no estoy bien conmigo y en orden con mi interior, con lo que Dios desea para mi, jamás podré estar para otros. Así de mucho somos amados. El Señor nos pide primero que reconozcamos nuestro valor. Este valor consiste en ser humanos. Aquellas pequeñas cositas, afectos, preferencias, que muchas veces subestimamos son deseos de Dios.
Yo quiero estar bien con mi hijita. Así mismo, con mis relaciones y mi comunidad. Para ellos tengo que atender ese deseo íntimo de trabajar bien, de cuidar mi salud y mi actitud. Tengo que tener más para entregar más. Y no me refiero a dinero ni a cosas, sino a mi ser. Pero para ver este ser en ocasiones tienes que desapegarte de él y verlo, por decir así, a la distancia. Hoy siento que tengo que separarme de todo, que por un momento voy a poner a un lado hasta lo que más quiero por atender esta insatisfacción que tengo conmigo.
Algo he dejado de hacer. Otras las estoy haciendo y no debiera. Algunas que iban detrás las he puesto al frente y así por el estilo. Se me ha armado un enredo que se expresa en un dolor muy grande que siento, en una ansiedad constante, en un no saber qué hacer o en hacer sin saber, que me preocupa y me ocupa y me distrae.
Quiero volver a mi.
SEGUNDA SEMANA REVISION 4.
No comprender, sólo confiar en que tus caminos son los que conducen a la Vida. Ser indiferente, desapegarme, para estar libre para Ti. Orgulloso de haber amado hasta dar la vida, hasta que duela, como decía la Madre Teresa. Agradecido de haber conocido la pobreza reconociendo que no he sido llamado a vivir en ella. Satisfecho por mi actitud ante los problemas, sorprendido por todo lo que Tu has hecho conmigo. Luchando, perseverante, agradecido. Más.
SEGUNDA SEMANA 36.
Lo más sencillo es desear ser una copia fiel y exacta de Jesús. Pero pretender ser un judio del siglo primero no es una opción hoy. Sería una caricatura de él, verdaderamente. Por otra parte, contituiría un rechazo a nuestra vida y circunstancias, a la misma historia, al devenir. El Señor es de la historia, el Señor es personal. ¿Dónde queda Jesús entonces?
Jesús nos invita a su casa. En ese encuentro, la nuestra se transforma. Porque nadie es capaz de ser indiferente ante el Señor. Casi todas las mañanas visito al Maestro y voy con mi vida a su vida, sólo voy, observo y casi sin querer, imperceptiblemente, El va modelándome.
Descubro que los Caminos de Dios
no son los mios necesariamente. Requiere verdadera renucia de mis preconcepciones. Entonces descubro cómo el ama mi vida y como desde ella, en este momento y circunstancia, obra su vida en mi.
SEGUNDA SEMANA 36.
Bajar la velocidad
Enfocarme en reforzar mi núcleo de vida (ejercicio, dieta, trabajo)
Pensar positivo
Rechazar la negatividad
Vestirme bien
SEGUNDA SEMANA 35.
Tus caminos son mejores que los mios. Tus caminos son mejores que los mios. Tus caminos son mejores que los mios. Tus caminos son mejores que los mios. Tus caminos son mejores que los mios. Tus caminos son mejores que los mios….
SEGUNDA SEMANA 34.
Dejarse llevar por ti. Seguirte sólo porque tú lo deseas. No hay que entender, sólo confiar. Díficil es pero conduce a una felicidad inconcebible. Varias cosas suceden en mi vida hace par de semanas que reclaman que te siga sin comprender pero sabiendo que tu camino es mejor que el mio. ¡Pero qué lucha es abandonarse a ti!
El Señor sólo me pide perseverancia, optimismo, confianza, atención a mi y a lo mio, cuidar mi trabajo, mi comunidad y mi salud. Es un reclamo por volver a marcar límites, por estar claro en lo qué me ayuda para descartar lo que interrumpe o estorba. Yo, vuelvo y me repito, no tengo que comprender, sólo hacer.